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Globalmente ha sido la segunda mejor campaña de la historia alcanzando 913 millones de kg, un 3 % inferior a la de 2016 y 4-5 % superior a las dos últimas. Técnicos especialistas de INTIA en cultivos extensivos presentaron en Evena, el balance de la campaña de cereales y las recomendaciones de variedades para 2019/2020.

Evolución de la superficie
En esta campaña se han sembrado 189.516 ha, 5.000 ha menos que la campaña anterior. La distribución fue la siguiente: trigo blando, un 42 %;  cebada, un 41 %; avena, un 7 %; guisante, un 2 %; colza, un 3 %;  veza, un 2 %; habas, un 1 %; y girasol, un 2 %.
La superficie de trigo por tanto supera ligeramente a la de cebada y los cultivos alternativos aumentan ligeramente de 16,5% a 17%. En los cultivos alternativos, se percibe un ligero repunte de la avena y baja la superficie de guisante y se mantiene o bajan ligeramente los demás.

Año record de producción
Los rendimientos de trigo y cebada son muy variables según la zona, decreciendo de norte a sur. Superan la media en las zonas más frescas mientras que en las zonas secas son inferiores. En trigo, el mejor rendimienta ha sido en la baja montaña con 6.913 kgs./ha. En cebada, el mejor rendimiento ha sido en la baja montaña con 6.628 kgs./ha; seguido zona media, intermedia, semiárida y árida.
Así, en las zonas semiáridas y áridas de Navarra los descensos de producción han sido muy acusados, con valores de cosecha estimados en estos momentos entre 900 y 3.000 kg/ha, siendo este el segundo año de producciones más bajas desde que se registran datos.
“Nuestra zona ha tenido de media una cosecha bastante mala porque la sequía de febrero-marzo afectó muchísimo, especialmente a las siembras tardanas. Como el otoño vino lluvioso, muchos agricultores tuvieron que hacer la siembra tardía y al final en febrero y marzo hubo mucha sequía y muchos campos no han sido capaces de recuperarse”, explica David Navarro, vocal de la Junta Permanente, desde Tudela.
En la zona media se han obtenido valores de producción semejantes a otras campañas.
En las zonas húmedas, se han superado todas las expectativas, este ha sido un año récord con producciones muy elevadas, tanto en trigo como en cebada, superando la media ampliamente los 6.000 kg/ha.
Desde Monreal, Miguel Unzué, vocal de la Junta Permanente, asegura que la primavera ha sido esencial: “Una cosecha extraordinaria, la mejor de la media de los últimos diez años. En cuanto a clima y temperatura ha favorecido, aunque tuvimos la sequía, no fue tan acusada como en la zona sur y en el mes de mayo hubo muy buenas temperaturas y favoreció el engorde del grano y eso es muy importarte a la hora del peso específico y la cantidad de toneladas que se recogen. El cultivo ha tenido una granación muy buena y las toneladas así lo demuestran”.

El clima, determinante.
Esta campaña, la temperatura ha sido más fresca que la media de los últimos años y las precipitaciones inferiores a la media.
Como viene siendo habitual en todas las campañas, ha sido el clima el que ha determinado las diferencias finales de producción entre las zonas húmedas y secas. Sin problemas importantes en la recolección, finales de julio fue la época más problemática en las zonas más al norte en donde no se había finalizado la recolección.
Después de un verano seco llegó un otoño cálido y aunque las lluvias acumuladas estaban en la media, la mayor parte se produjeron en el mes de noviembre. Así pues, octubre contó con temperaturas normales, incluso más seco que la media; noviembre, con temperaturas cálidas y lluvioso; y diciembre, muy cálido y seco (sureste) o muy seco (resto).
Las siembras se realizaron sin problemas en octubre, se interrumpieron en noviembre y se terminaron en diciembre y enero. La nascencia fue irregular en la colza y buena en cereales y leguminosas. Buena nascencia del cereal en la primera fecha de siembra, más dificultosa en la segunda, pero correcta aunque retrasada.
Hubo algunos problemas de nascencia de colza y plagas de otoño (pulguilla y limacos) que obligó a levantar algunas parcelas. Hubo gran cantidad de malas hierbas en la primera fecha de siembra, y menos en la segunda.
El invierno fue cálido sobre todo febrero y marzo. Enero fue lluvioso en la segunda mitad, especialmente húmedo en la mitad norte. Temperatura normal en el centro y cálida en el sur. Muy pocas lluvias en febrero y marzo, casi inexistentes en la mitad sur.
Las labores de abonado y aplicación de herbicida se sucedieron sin problemas, excepto en las siembras más tardías que comienzan a sufrir el calor y la falta de lluvia. Buena implantación en general en cualquier zona. La nascencia fue retrasada en las últimas siembras hasta después de las lluvias de enero. Empiezan los síntomas de falta de lluvia en la Cuenca de Pamplona el 30 de marzo y evidentemente en la mitad sur el problema era más serio.
La primavera fue fresca, sobre todo el mes de mayo, con temperaturas en torno a -1/-1,5ºC menos que la media. Las precipitaciones estuvieron por encima de la media, bien repartidas pero insuficientes en el sur teniendo en cuenta que las reservas de partida eran mínimas. En junio pocas precipitaciones, temperaturas frescas en la primera mitad con un golpe de calor al final que afecta muy poco a la cosecha.

Distribución de variedades
Guisantes: Enduro, 76 %; Fresnell, 7%, y Mythic, 6 %. En la siguiente campaña se recoenduro.
Habas: Semiancha, 63%; Axel, 37%. En la siguiente campaña se recomienda en la zona de baja montaña y zona media, semiancha; y en la zona árida y semiárida también axel.
Colza: Dk Expression, 42 %; PT 225, 11%; y Graf, 11 %. nell, 7%, y Mythic, 6 %. En la siguiente campaña se recomienda Dk Expresion.
Avena: Chimene, 61 %; Aintree, 32 %; Husky, 7%. En la siguiente campaña se recomienda chimene.
Cebada: Meseta, 70 %; RGT Planet, 14 %; Pewter, 4 %.En la siguiente campaña se recomienda en la baja montaña RGT Luzia y pirene; en la zona media y zona árida y semiárida, meseta.
Trigo: Camargo, 46 %; Marcopolo; 19%; Filon, 14%.En la siguiente campaña se recomienda RGT Montecarlo y Filón, en baja montaña y en la zona media; y en la zona árida y semiárida berdún, botticelli y camargo.

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