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Aumento de cotizaciones en 2025: el MEI y la cotización adicional por solidaridad, ¿sostenibilidad o carga para empresas y trabajadores?

¿Qué es el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI)?
El llamado Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) impone una contribución adicional a la Seguridad Social con el supuesto objetivo de garantizar la sostenibilidad financiera del sistema. Sin embargo, esta medida ha generado controversia entre empresarios, autónomos y trabajadores, quienes ven en ella una nueva carga económica sin un beneficio directo en términos de prestaciones.
            Esta obligación entró en vigor en 2023, incluida en la Disposición Final Cuarta de la Ley 21/2021, de 28 de diciembre, sobre la garantía del poder adquisitivo de las pensiones. Desde su implementación, el MEI ha ido incrementando progresivamente las cotizaciones de empresas, trabajadores por cuenta ajena y autónomos, sin que exista una certeza clara sobre su efectividad a largo plazo.
            Inicialmente, su aplicación fue contemplada en la Ley 31/2022, de 23 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para 2023. Posteriormente, su desarrollo normativo se concretó mediante el Real Decreto-ley 2/2023, de 16 de marzo, sobre la sostenibilidad del sistema público de pensiones. Además, esta normativa introdujo una cotización adicional de solidaridad para trabajadores con rendimientos superiores a la base máxima (4.495 euros en 2023), lo que ha sido percibido como un nuevo esfuerzo fiscal para los asalariados con mayores ingresos.
            Con la llegada del año 2025, la contribución de empresas y trabajadores al MEI volverá a incrementarse, aumentando la presión sobre el tejido empresarial y los trabajadores, quienes ven reducirse su capacidad adquisitiva en un contexto de incertidumbre económica.
¿En qué consiste realmente el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI)?
            El MEI supone un incremento en las cotizaciones a la Seguridad Social por parte de empresas, autónomos y trabajadores asalariados. Sin embargo, este aumento no conlleva derechos adicionales en términos de prestaciones, sino que se destina exclusivamente a nutrir el Fondo de Reserva de la Seguridad Social. Esto ha sido motivo de críticas, ya que muchos consideran que se trata de un impuesto encubierto más que de una medida de equidad intergeneracional.
¿Cuándo comenzó a aplicarse y hasta cuándo se mantendrá esta carga?
            El MEI se aplica con carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2023 y se prevé que esté vigente hasta 2050. A partir de 2030, la tasa se mantendrá fija hasta 2050 para reforzar el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, justificándose por la inminente jubilación masiva del baby boom, la baja natalidad y las actuales condiciones del mercado laboral.
¿Cuál será la cotización al MEI en 2025 y en los años siguientes?
            Para 2025, la contribución al MEI se situará en un 0,80%, de los cuales el 0,67% corresponderá a la empresa y el 0,13% al trabajador. En el caso de los autónomos, estos deberán asumir el 0,8% en su totalidad, lo que supone un nuevo golpe a un colectivo ya duramente castigado por la carga fiscal y los costes de actividad. Este porcentaje continuará aumentando hasta alcanzar un 1,20% en 2030, nivel que, según la normativa vigente, se mantendrá hasta 2050.

La Cotización Adicional de Solidaridad
            El 1 de enero de 2025 ha entrado en vigor la llamada Cotización Adicional de Solidaridad, establecida en el Real Decreto-ley 2/2023. Esta medida se presenta como una forma de hacer que los trabajadores con salarios más elevados contribuyan de manera progresiva al sistema de pensiones. Penaliza a quienes generan mayores ingresos sin otorgarles beneficios adicionales en sus futuras prestaciones.
            A diferencia del MEI, esta cotización solo afecta a los rendimientos del trabajo por cuenta ajena que superen la base máxima de cotización fijada en la Ley de Presupuestos Generales del Estado. No se aplica a los trabajadores autónomos, sino exclusivamente a aquellos que coticen en el Régimen General.
            Su aplicación no es uniforme, ya que introduce tres tramos progresivos de cotización sobre los ingresos que superen la base máxima:
                - Primer tramo: Para ingresos que superen la base máxima en hasta un 10%, se aplicará un tipo del 0,92%.
                - Segundo tramo: Para ingresos entre un 10% y un 50% por encima de la base máxima, se aplicará un tipo del 1%.
                - Tercer tramo: Para ingresos que superen en más del 50% la base máxima, se aplicará un tipo del 1,17%.
            La distribución de esta cotización entre empresario y trabajador seguirá la misma proporción que la cotización por contingencias comunes, lo que implica que el peso de la medida recaerá de forma significativa sobre el tejido empresarial y los empleados con mayores salarios.
¿Cuándo entra en vigor y cómo evolucionará?
            Esta cotización comenzará a aplicarse el 1 de enero de 2025 y se incrementará progresivamente hasta alcanzar los tipos definitivos en 2045. Esto supone una carga adicional creciente para los trabajadores de mayores ingresos, sin que exista claridad sobre si este esfuerzo financiero servirá realmente para solucionar los problemas estructurales del sistema de pensiones.
¿Solución o simple recaudación?
            Con la introducción del MEI y la Cotización Adicional de Solidaridad, el Gobierno apuesta por un aumento progresivo de las cargas sociales en un intento por garantizar la sostenibilidad del sistema público de pensiones. Sin embargo, estas medidas han sido cuestionadas por su impacto negativo sobre la competitividad empresarial y la capacidad adquisitiva de los trabajadores.
La pregunta que nos hacemos es: ¿Realmente esta medida contribuirá a la sostenibilidad del sistema o simplemente se trata de un parche temporal que carga aún más a empresas y trabajadores sin abordar el problema estructural del sistema de pensiones?

Impacto en la empresa agraria
            Desde el punto de vista de los trabajadores agrarios, las bases de cotización no suelen ser elevadas, lo que implica que la mayoría no se verán afectados por la Cotización Adicional de Solidaridad (destinada a salarios que superen la base máxima). Sin embargo, sí se aplica el MEI, que para 2025 supone un 0,8% total (0,13% a cargo del trabajador). Por ejemplo, si la base de cotización de un peón agrícola es de 1500 euros mensuales, el MEI representaría aproximadamente 1,95 euros adicionales al mes para el trabajador. Estas cifras son aproximadas y dependerán de la base real de cotización asignada.
            El impacto negativo se intensifica en la empresa agraria. El mismo ejemplo supone un MEI del 0,67% sobre esa base. Esto se traduce en coste aproximado de 10,05 euros mensuales por trabajador para la empresa.
           Si bien estas cantidades son pequeñas individualmente, todo suma para las empresas agrarias, que enfrentan otros problemas (altos costes de producción, bajos precios en origen, altas inversiones, condiciones climáticas adversas, etc.), que sumado a la carga fiscal repercute en la capacidad de inversión y competitividad de un sector que, históricamente, operan con márgenes de beneficio muy reducidos.