Una cosecha bajo presión

15/07/2026

Una cosecha bajo presión

15/07/2026

Navarra 360º: resultados reales en campo para una agricultura más rentable y resiliente

En Navarra llevamos años hablando de sostenibilidad, de reducir costes y de adaptarnos a un clima cada vez más incierto. Pero la clave siempre es la misma: ¿funciona en campo? ¿es viable para una empresa agraria?

Navarra 360º, iniciativa pionera en Europa, es un proyecto hecho aquí, con personas agricultoras navarras, en sus parcelas y con sus decisiones reales. A día de hoy, ya participan 38 empresas agrarias que suman más de 5.300 hectáreas en distintas comarcas, desde la Ribera hasta zonas más húmedas del norte.

         El objetivo es claro: avanzar hacia una agricultura más resiliente, reduciendo costes e impacto sin perder productividad.

Menos insumos, mismos (o mejores) resultados
         Los datos de la campaña 2025 son claros. Se ha conseguido reducir el uso de fertilizantes y las emisiones, especialmente en cultivos como trigo y cebada, manteniendo buenos niveles productivos. Fue un año climático particular, con lluvias continuadas y temperaturas suaves. Esto cambió el comportamiento habitual: las zonas más secas (Ribera y Zona Media) lograron rendimientos muy altos, mientras que en el norte hubo más dificultades por exceso de agua. Aun así, el balance global fue positivo.

         Más allá de los rendimientos, el análisis anual de impacto de la primera campaña del proyecto, indica qué está pasando en las empresas agrarias. Los datos muestran mejoras en seis ámbitos clave: suelo, fertilización, protección de cultivos, agua, biodiversidad y emisiones. En conjunto, se observa una reducción importante en el uso de insumos, especialmente en fertilizantes, junto con una mejora en la eficiencia de su uso. También se han reducido las emisiones de gases de efecto invernadero por hectárea, en gran parte gracias a un mejor ajuste de las prácticas y a la incorporación de técnicas como la siembra directa o el mínimo laboreo. A esto se suma un aumento de la superficie con prácticas que favorecen la biodiversidad y la vida del suelo. En definitiva, no es solo producir de otra manera, sino hacerlo con datos que demuestran que el cambio funciona tanto a nivel agronómico como económico

Navarra 360º impulsa una agricultura más resiliente mediante prácticas sostenibles, asesoramiento técnico y decisiones basadas en datos reales obtenidos en empresas agrarias navarras.

         También se ha avanzado en algo clave: la diversificación. Más rotaciones, más leguminosas y más cultivos mejorantes, en línea con la PAC, pero sobre todo con sentido agronómico.

Cambios en las prácticas que ya se notan
         Uno de los puntos fuertes del proyecto es que no se queda en teoría. Se mide lo que se hace en campo. Respecto a 2024, en 2025, se ha incrementado de forma importante la siembra directa, el mínimo laboreo, el mantenimiento de restos de cultivo, el uso de cubiertas y acolchados.

         Todo esto tiene un impacto directo: mejor estructura del suelo, más retención de agua y menos erosión. En un contexto como el actual, esto no es menor.

         Además, se están incorporando prácticas como el uso de biofertilizantes, fertilización más ajustada o cultivos que ayudan a desbloquear nutrientes del suelo.

El suelo en el centro de las decisiones
         Los análisis realizados confirman la realidad de muchos suelos navarros: son calizos, con alto contenido en calcio, lo que condiciona la disponibilidad de nutrientes como el fósforo. Pero más allá del diagnóstico, uno de los grandes valores de Navarra 360º es el asesoramiento agronómico experto que reciben las personas agricultoras para interpretar estos datos y convertirlos en decisiones concretas en campo.

         A través del proyecto, cada empresa agraria cuenta con recomendaciones técnicas ajustadas a su realidad: desde estrategias de fertilización más eficientes (como la aplicación localizada o el uso de productos más adaptados), hasta el diseño de rotaciones con cultivos como la colza, capaces de movilizar nutrientes bloqueados. Este acompañamiento permite afinar mucho más las decisiones, optimizar el uso de insumos y evitar costes innecesarios.

         En definitiva, no se trata solo de conocer el suelo, sino de tener detrás un soporte técnico sólido que ayuda a tomar mejores decisiones, campaña tras campaña, con un impacto directo tanto en la rentabilidad como en la sostenibilidad de la empresa agraria. Este enfoque permite ahorrar costes y mejorar la eficiencia, evitando pérdidas habituales en la fertilización tradicional.

Formación útil, aplicada y bien valorada
         En 2026, Navarra 360º ha reforzado la formación, con un enfoque muy práctico. En total, las sesiones celebradas hasta ahora han superado los 100 asistentes, lo que refleja el interés creciente del sector por este tipo de contenidos.

         La respuesta ha sido muy positiva. Más del 97% de los participantes afirma que aplicará lo aprendido. Además, se ha visto una mejora clara en el conocimiento técnico, especialmente en temas como bioestimulantes, donde muchos partían de un nivel básico.

         También ha habido demostraciones prácticas en campo: aplicación de productos, elaboración de insumos o incluso uso de drones. Es decir, ver las cosas funcionando, no solo escucharlas.

         La última sesión se celebró el pasado 5 de junio en EVENA (Olite), centrada en créditos de carbono, y contó con la participación de 28 personas, reflejo del interés creciente por este tipo de herramientas dentro del sector.

El siguiente paso: crecer y consolidar
         El reto ahora es escalar. Ampliar la superficie a trabajar, fortalecer la red y seguir mejorando la calidad de los datos y los sistemas de verificación.

         También se está trabajando en reforzar la colaboración con cooperativas, empresas agroalimentarias y otros actores del territorio, así como en mejorar las herramientas digitales, asegurar la calidad de los datos, reforzar la verificación de prácticas y modelos de financiación que permitan consolidar el proyecto a largo plazo.

         La idea es construir un modelo que funcione a largo plazo, que no dependa de ayudas puntuales y que sea útil tanto para el agro como para el conjunto de la cadena agroalimentaria.

         De cara al otoño, están previstas nuevas sesiones de formación abiertas a cualquier persona interesada. Desde el proyecto, se cree firmemente que la formación es una palanca clave para avanzar hacia una agricultura más resiliente en Navarra, acercando soluciones prácticas al campo y generando oportunidades para el conjunto del sector.

Una oportunidad para Navarra
         Navarra 360º no es solo un proyecto, sino una plataforma de colaboración. Ofrece a personas agricultoras, cooperativas y empresas la posibilidad de acceder a formación, asesoramiento técnico, herramientas de seguimiento y certificación, y participar en una red de innovación a nivel europeo. Está pensado para crecer y sumar.

         En un contexto de cambio climático, presión regulatoria y necesidad de mejorar la rentabilidad, iniciativas como esta representan una oportunidad real para anticiparse y liderar el cambio.

         Pero, sobre todo, es una oportunidad para el sector agroalimentario navarro de adelantarse a lo que ya está viniendo: menos insumos, más eficiencia y una agricultura preparada para el futuro

         El camino hacia una agricultura más resiliente ya se está construyendo en Navarra. La oportunidad es sumarse.