UAGN propone el pastoreo como solución sostenible a la prevención de incendios
07/08/2018
Convocadas las ayudas para paliar los daños por las inundaciones
09/08/2018
UAGN propone el pastoreo como solución sostenible a la prevención de incendios
07/08/2018
Convocadas las ayudas para paliar los daños por las inundaciones
09/08/2018

Un año más, el  8 de agosto, técnicos de INTIA expusieron en la sede de EVENA en Olite, el balance de esta retrasada y complicada campaña cerealista 2017/18 en Navarra. Los datos de producción aportados son provisionales ya que todavía no había finalizado totalmente la su recolección en algunas zonas.

Sin record de producción
La producción total de cereales de invierno quedará ligeramente por debajo de las 900.000 toneladas, sensiblemente inferior a las 938.000 t. recolectadas de la cosecha 2016 que marca el record histórico en Navarra; en torno a un 7,5% inferior, y se situará en el segundo lugar del ranking.
En esta campaña 2017/18 la superficie sembrada de cultivos de invierno se cifra en 194.625 has., 1.050 menos que en la anterior, cuya distribución fue la siguiente: Cebada (43%); trigo blando (40%); Avena (6%); colza (3%); veza (3%); girasol (2%); habas (1%). Dentro de los cultivos alternativos a los cereales y a pesar de las opciones del “greening” solo se constata un ligero aumento de la superficie sembrada de colza; la opción del barbecho como Superficie de Interés Ecológico (SIE) fue la más elegida.
Estamos ante una buena cosecha cerealista, con rendimiento medio de cebada en el conjunto de Navarra de 3.770 kgs/ha. y el trigo de 4.666 kgs./ha., sensiblemente alejados de los registrados en 2016, que fueron 4.620 kgs./ha y 5.436 kgs./ha., respectivamente.
La cosecha 2017/18 sí va a representar un record de producción en la zona árida, tanto en cebada (3.000 kgs./ha de media) como en trigo (2.600 kgs./ha); pero no así en el resto de las zonas; donde las más penalizadas son las tradicionalmente más húmedas y lluviosas. En los cuadros adjuntos se observa como los rendimientos medios, tanto del trigo como de la cebada, en las restantes zonas climáticas semiárida, intermedia, media, baja montaña y montaña han sido inferiores a sus record históricos de producción.
En este apartado llama la atención que el record de producción de cebada establecido en 2012 en la baja montaña (6.114 kgs./ha.) quedan muy por debajo de los 4.579 kgs./ha. de esta; y algo similar ocurre con el trigo cuya producción media de este año se cifra en 5.202 kgs./ha. frente a su record alcanzado en 2012 de 6.251 kgs./ha.; poniendo de relieva que las producciones medias en Navarra tanto de trigo, cebada como avena han sido sensiblemente superiores a la media de los últimos 10 años, aunque la de guisante, colza y habas ha sido inferior.

Climatología atípica
Las temperaturas a han sido frescas a lo largo de toda la campaña y las precipitaciones muy superiores a la media; ya que se trata de segunda más lluviosa después de la del 2013 desde que se disponen de datos, y la primera en número de días con lluvia.
Después de un verano seco y un otoño con poca humedad se afrontaron las labores de siembra. Debido a la sequía inicial la nascencia fue muy irregular y muy mala en el sur, donde la cubierta vegetal no se hizo visible hasta después de Navidad. De hecho muchas parcelas de colza se levantaron por problemas de nascencia debido a la escasa humedad. Pero llegaron las lluvias…. y se obró el milagro: de pensar que no se iba a cosechar a una cosecha record.
Las importantes precipitaciones y el abundante número de días con lluvia en toda la geografía foral propició una buena implantación de los cultivos, aunque provocaron encharcamientos en diversas zonas y dificultades para realizar abonados y tratamientos con herbicidas.
Las copiosas lluvias y las temperaturas más bajas que las habituales de la época retrasaron los ciclos vegetativos de todos los cultivos de invierno. Por ello, se retrasó la primera cobertera hasta febrero y la segunda hasta abril así como la aplicación de herbicidas que desencadenaron un espigado y floración con retraso; además del encamado en algunas parcelas, sobre todo de cebada y avena.
Recomendaciones siembras 2018/19

GUISANTE: En esta campaña 2017/18, las variedades fundamentales de siembra de guisantes han sido: Enduro (55%); Cartouche (15%) y Mythyc (5%). Las producciones han sido muy aceptables en todas las comarcas, favorecidas sin duda por la abundancia de lluvias, y se mantienen como buenas opciones para la siguiente campaña donde también se recomiendan: Aviron y Avenger.

HABAS: Sólo dos variedades se sembraron en Navarra: Semiancha (51%) y Axel (49%) y ninguno de los ensayos realizados por INTIA con otras variedades ofrecen resultados con garantías para recomendar otras para la siguiente campaña.

COLZA: Las variedades con más presencia en Navarra han sido: DK Expression (38%) y Albatros (26%); aunque destacan los técnicos que el nivel de rendimientos es muy similar al de otras variedades, por lo que destacan que para esta oleaginosa no es esencial la elección de la variedad sino que es más fundamental el cuidado y el clima.

AVENA: Chimene (63%); Aintree (34%) y Husky (3%) son las variedades sembradas esta campaña con un mejor comportamiento de la primera. Quedarían en la recámara para la próxima campaña la Reco y Rivera, según la época de siembra.

CEBADA: En Navarra se ha utilizado nada menos que 24 variedades entre las que destaca la Meseta (77%) seguida ya de lejos por Planet (6%); Pewter (5%); Ibaione (3%) e Icaria (2%). La Meseta se implantó por primera vez en 2007 y la realidad es que responde incluso en años tan húmedos como este. Seguirá líder pero pueden ser interesantes: Maltesse, Medinacelli y LG Australen zonas áridas y con ciclo corto la Planet y Zoo.

TRIGO: 13 han sido las variedades sembradas en Navarra entre las que destacan con fuerza el Camargo (44%); Marcopolo (34%) y ya alejados Bottichelli (8%) y Berdun (5%). En esta campaña y en líneas generales, el Camargo ha tenido un comportamiento mejor que el Marcopolo, aunque en otras anteriores fue al revés. Ha destacar por su buen comportamiento en los ensayos: Filon, Nemo y Montecarlo (para secanos frescos); Chambo (en regadío). Aunque son menos precoces que el Camargo – que seguirá de líder- y ciclo más largo.